S/T


Una seda con hierbas,

Hebras,

Hilo.


Vendrá un camino hacia tu hombro.

Un pulgar pasará por tus costillas.

Sonríes,

Sientes cosquillas.

Yo me acalambro.

No siento mis dedos.

Me meto por tus costados, tus abrazos…

Me enredo,

Y vuelvo.


Subo y bajo, de una buena vez.

Sediento,

De arriba hacia abajo.

Por una gota, sabor menta.

Una cicatriz de ginebra.

Sabor ancho en tu espalda.

Que mis labios tocan, recorren y besan.

Una gota marea, que embriaga.

Nos contempla.


Se recorren…

Se animan los labios y el surco.

Se arriman y alejan.

Se encuentran.

Y otra vez el sabor, de amor,

De misterio en la carne.

Y tu espalda…


Seduce.


Me sientes aire.

Que apunta.

Con bocanadas de viento.

Cuando respiro siento.

Inhalo tus mares, aromas de fresco.

Retengo tus brizas.

Mis adentros piden que no te vayas.

Una nariz regodea.

Juega.

Se escabulle.

Y empieza un lento trance, desde tu nuca.

Hacia abajo.

Despacito…


El recorrerte es un delirio.

Transparente.

Y eso mismo nos traslada.

Enajena.

Se siente: otra vez vendrá el aire.

Tus sabores.

Mis suspiros.

El silencio.


Escondida

En el mar delicado

De tus ojos

Habrá esta noche

Algo de clandestinidad?


Con este indulto y vil reclamo de muerte.

De paisajes

Dadores de sangre…

Sería un estupor tocarte,

Un espíritu modelarte.

Y Cobijarte a veces, en mis manos.


En este mar…

De tus ojos

En que yo espero,

Tieso

En un diquecito

Lleno de augurios…

De romances de noche…

De extrañarte.

De saber que haces falta.

En esta noche…

En que me regalas imágenes

Como recuerdos,

Que no son sino sueños.

Sueños de querer tocarte.

Y con ellos imagino,

Quizás.

Un futuro.



Dharma.


Dharma

Cantaban al pasito… “rondeando”.

Había un sin número de puertas,

y recuerdo, era el festival de los cuerpos celestes.

“Rondeando”.

Despacito… Gira y gira…

Y luego…

Ahí se detenían las figuras…

Cuando se les anunciaba marchar.

Entonces, armaban una gran fila…

Una hilera interminable de gente que esperaba su turno.

Y así se veía, larga cola…

Las animas esperando entrar en sus paquetes al mundo.

Del otro lado del paisaje (del otro lado del mundo)

también había un camino:

Estaban aquellas otras, las que se habían bajado del circo.

Y volvían al ruedo, a continuar cantar.

A esperar otra vez,

su llamado.

Así era como nosotros (iluminados),

éramos llamados a nacer, una y otra vez…

De vez en cuando moríamos, dejábamos la utilería,

y nos bajábamos del juego del mundo…

Para dejar de girar en él.


Y así nos divertíamos.

Contentándonos con nacer.

Molestándonos por morir.


Después nos desfogábamos, y olvidábamos quienes habíamos sido en aquellas nuestras “pasadas por el mundo”, en aquellas nuestras tantas otras vidas…


Siempre, en algún lugar, se produce el recambio…

Es por eso, que mientras unos van… otros vuelven.


Entonces fue cuando los vi caminando.

Uno… apenas escribía definiendo su nombre, de a poco asomaba sus ojitos…

El otro… se despedía casi sin decirnos adiós.

Y luego, sonreí…


Todos somos fantasmas,

aun poniéndonos los chalecos,

para salir por allí,

e ir a vivir en realidad.


NotA: Les dejo la musica para leer esto hoy...




Comunicación.


Cuando vamos y siendo uno,

Sumamos uno y dos,

Nos desentendemos...

Paso seguido:

Aprendemos a hablar,

Hasta hacemos mímica.

Y Dibujamos el silencio...


Pero luego, pareciera que resumimos todo,

Con aquellas, exuberantes e infinitas,

Las nuestras miradas.

Que surcando el aire,

Nos comunican…

Nos invitan…

Y enigmáticamente, nos conjuran

Y lo atrapan todo.

Encuentros...


Encuentros.-

Antes de leer:

Se dice que la gente se encuentra, que provoca experiencias...

reales,

y yo, luego

las escribo...


0.1

Si no tuvieras música, como escucharte?

Es por eso que vienes con música.

Es por eso que defino tu composición.

Todo, el amor, suena a melodía...


0.2

El compositor inmaculado…

Veía con ribetes una minúscula cápsula,

partículas del onírico...

Es un ensueño,

algo anormal pensar que por estos tiempos

uno puede imaginar,

sentir y hacer lo que se le antoje.

Anodino.

Después de un trago de agua,

te lleva, te invita,

te acomoda a no pensar...

Fíjate bien ahora,

los sueños...

los sueños vienen en pastillas.

Al menos eso fue lo que le receto el médico,

Pk no podía permitirse

seguir estando loco.


0.3

Saliste a revolcarte por ahí,

Montabas olas, jugabas y veíamos que te reías.

Pero luego, te perdimos.

No estabas!

No-no, no habías muerto…

Te habías perdido como parte del mar!


0.4

Nos sentamos,

Nos convidaron con fuego.

Ahí,

Apenas armonizábamos con música.

Luego,

Te pusiste a fumar.

El recipiente de nuestro vuelo,

Cayó al fuego.

Miraste,

Sin dudar metiste la mano.

Sí, sí, perdiste el miedo.

Dijeron que estabas loco.

Yo pensé:

Siempre nos convencieron de que el fuego quemaba.

Y Tú, ahora,

Juegas con él.

0.5

Eran ya nuestras las vidas.

Un simposio.

Nos encontramos con más.

Nos amontonamos.

Ahora que somos muchos,

Nos miran,

Nos tienen miedo,

Ahora que manchamos

Los locos preocupan,

Rompimos la siesta,

Nos despertamos,

Nos tocó…

Inventar nuestro tiempo.


0.6

Camina,

Ve y anda sobre la marcha.

Sácate los ojos del fanatismo.

Anteojeras,

Que no dejan vernos nada.

Es mejor,

Llamarnos,

Acudir al encuentro.


0.7

En vista del solsticio de invierno,

Acudimos al sol.

Por entonces,

Preparamos las armas,

Y allá fuimos...

A luchar porque esta vez,

Nos llegue la primavera.


Gracias a mis queridos "seres imaginarios", que motivaron estos encuentros.


El corto sueño de las vagabundas.


El corto sueño de las vagabundas.

Sueña que se ve bonito.

Una casa…

una culebra, una ventana cruzando el río.

Mirala,

sentada ahí,

a lo indiecito.

Sus ojos verdes, maquinas de volar, son maquinas del tiempo.

Ella es una pirueta,

que sube y baja.

Se detiene en lo alto de los soles, y vuelve y va…

Tapándolos.

Mirando y mirando,

vaya a saber dios qué cosa…

Y vuela mirando.

Descubriéndose con alas.

Anonadando espacios,

cubriendo pausas del tiempo.

Volando ahora,

volando...


Tu cantabas…

cantabas bajo.

Como teniendo miedo.

Yo miro lo tuyo...

Espero mi sonrisa...


Regalame tu sonrisa.

Tus labios se ven bonitos,

también...

cuando sonríes.




Viajes/ Km. 12


Retorno (la pequeña muerte*)

Los peajes del mundo, de las rutas en los cuales invertimos dinero para pasar de un lado al otro, de un momento al otro, en ese transito continuo del mundo, de las cosas, de los días. Miro hacia atrás, y me pregunto: cómo es que empezó todo.

Me respondo imaginariamente, inclusive casi convenciéndome de ello, de que es así: empezó porque vinimos al mundo.

Es así, el cuerpo se inventa como un trasporte gracias al cual podemos llevar el alma a la experiencia.

Así es, desde el mismo momento que salimos de mamá. Luego uno se yergue, y desde ese instante propio en que uno empieza a caminar, ya con el primer paso de autonomía nomás, empieza el viaje incierto hacia la vida, comenzamos a recorrerla, a transitarla por autopistas, tiempos que nos tocan vivir.

No podemos hacer nada ya con ello, pues, somos historia misma, no podemos salirnos fuera, pero si podemos imaginárnosla, saltárnosla con el intelecto, creándonos imágenes para vernos en el futuro, o encontrarnos con el pasado. De cualquier manera, así, se nos escapa el tiempo.

No sabemos si nuestro destino esta construido, o no. Que nos vaticinen lo que quieran, pues eso no nos importa, nuestra actitud como hombres nos hace creer que algo no está ahí, como un punto fijo, esperándonos.

Sino, no habría motivos de sorprendernos, de esperar, de esperanzarnos, de soñar.

Será que al mismo tiempo de que el destino esta construido, lo vamos haciendo al recorrerlo? O será que en el inconciente lo sabemos todo, y en el conciente, cuando llega la realidad, jugamos a sorprendernos…

Qué será?

Yo creo que si la vida es un viaje, nos puede pasar de todo, y habrá que resolvernos.

-Ozi, traje tus cosas mágicas. Tus cosas mágicas en mi techo funcionan. De verdad que funcionan. Me atrapan en los sueños. Sobre todo ahora que después de tanto, tengo mi cama, ahora que puedo dormirme tranquilo. Dormirme y empezar a aceptar todo, es la vuelta al reacomodarme. Descansar.

Me entendés?

Hacia el fin de las cosas, amor, cada uno buscó su camino, por ello se encontraron nuevas caras, otros destinos.

Es por ello que hace poco comenzaron las despedidas y que todos comenzaron una marcha diferente, tal así que ya casi nadie sabe quien será el último que se volverá.

Sobre todos los viejos.

Se sabe, amor, que este no es el verdadero final de las cosas, cada uno de los que se quedan, salva profundo, muy dentro suyo, cada una de aquellas pequeñas cosas que compartimos. Sobre todo se tienen la certeza y la seguridad de que las cosas volverán a su sitio… solo que esta vez, algunos de nosotros nos hemos tomado un merecido descanso.

La vida es un continuo en búsqueda, amor. Por ello sigue caminándola.

Cuando reviva por otros lados del tiempo, sembraré mucho más de lo que hubiese querido alguna vez. Completamente diferente desde aquel día en que dejé mis cosas en su sitio. Muchos sabrán quererme aunque este en lo más alto del lugar más alto. Siempre arriba pensaré en aquéllos que mojan sus párpados y los que los tiñen de un color rojizo. Buscaré la manera de decirles que nunca me fui, que pertenezco a ellos en un recuerdo infinitamente posible, que hace viva mi existencia hoy allí, donde precisamente me necesitan.

Oportunidades nos sobran, mi querida. Mañana empezaremos otro viaje pk es necesario no dejar de soñar, es necesario liberarse, amar y consentirse. No llores, porque el paraíso esta ahí. El mundo es muy pequeño para nosotros que somos viajeros.

Respira… respira.

Estoy ahí contigo. Sublime.

Acaso no lo ves?

Mañana estarás pensando en soledades, por eso ten fuerza.

Es el momento de pensar en soles para no derrumbarse.

Yo nunca terminé de darme cuenta de lo feliz que eras conmigo, de lo muy bella que eras al tratarme. Ahora que no te tengo, demasiado duele este incomunicado. Que me sobra. Mi estomago saldrá despedido gritando, con alaridos!

Es hermoso hasta mirarnos las manos por aquí arriba, en ellas reflejan estrellas, a veces contigo!

Siempre habrá motivos para nosotros dos, extrovertidos en el mundo, amor!

Yo creo que nunca hubo mejores tiempos que los de vos, yo y los pichones relativos a la conexión cibernética de este mundo.

Es la vida, es el camino, en fin, el fin.

Lo que nos hace, nos hace posibles, lo que nos hizo.

El amor.





*La pequeña muerte hace referencia a un escrito de Eduardo Galeano, escritor uruguayo.

Viajes/ Km.11


Funcionales con inconexiones. (casi el fin)

Si antes tenía certezas, el destino parece que me las borró. Ya no hay ni siquiera algún extravió con excusas, algún típico escape por la salida trasera a las cosas mundanas de la vida.

Maniqueísmo de vida.

Es una hipoacucia. Cercanos a una sordera estupefacta. Dejándonos de pensar de a momentos.

Es una sinalefa. Una descripción hacia mis adentros, que osan expulsarse con insultos y agresiones. Insoportable de a ratos, solo con algunos.

Desinfección del alma.

Una vocal con consonante, un diptongo. Millones de adjetivos para terminar este ensayo nuestro. Con vos a mi lado. Con gente que vale la pena vivir, y con inescrupulosos diablos de conductas amargas y de miradas acosadoras.

Hacia donde?

Hacia donde?

Miremos el desierto de nunca acabar.

Yo tengo muchas incertidumbres.

Vos sos mi única seguridad.

Así que me voy desconectando, parece que ya estoy inconcluso, o concluyendo.

Ya conseguí mi todo, ya no se ni a donde voy.

Acaso me duermo mucho de a ratos, como y duermo, es una rutina para mi.

Me conformo también con aprender leyendo cosas nuevas de ajenos. Para que? Yo ya lo viví.

No se donde me conecto, ni que es aquello que pienso, ni porque lo pienso. Acaso me fui?

Ni se que habrá sido de la felicidad misma. De lo que conseguí.

Del poder de las cosas. De los milagros.

De lo que experimentamos.

De lo que viví.

Formo parte de este mundo, y gravito por ellos, por vos amor. Quizás hasta pocas veces por mí.

Pero no me siento cómodo acá, soy algo que estorbo.

Ahí voy una vez mas, pronosticando sentarme en una butaca, armando una valija. Pequeña esta vez.

Quizás no lleve nada.

Viajes/ Km.10


Barbaridades (extremas)

Somos una familia de animales per se.
Es un barrio fuerte. Una comparsa de firuletes, magos y brujas, en donde todos para mi son algo así como payasos.
Pero que simpleza…
Es de tanto comer que hasta se pierde la cabeza. Es una barbaridad nefasta. Como si muriéramos de hambre cada dos segundos. Como si fuera excusa para salir a pasear.
Encrucijada que no se piensa: Es hambre o es el segundo pecado capital?

Que tal cantidad de borracheras. Es una vomitada asquerosa, parecemos indeseables, unos cuerpos indomables, sin calidad de personas, unos inmorales.
Tanta joda junta llegara a hacernos mal?
El aguafuerte nos pega, nos saca a tumbos a fuera el corazón, lo bota para que respire, afuera le quita el diablo, lo agita, y nos lo mete de nuevo, después de que haya tomado aire.
Será que el alcohol curará todos nuestros males. Tan así que ni nos tocan las enfermedades.
O los enfermos seremos nosotros con este desubique en el mundo?

Hasta el culo de pintura. De carbón. De aceites tiradas. Revolcándonos.
Se podría decir que no es una fiesta, según los moralistas.
Pero si lo es! Y que gran fiesta…
Una súper orgía. Es un derroche de jarana, que va hasta las paredes del baño, recorre pasillos y se mete en las calles además.
Que exageración de humanidad. Si es que todavía algo de decencia nos queda.

Pero a mi me cae bien, creo que a todos nos sienta cómodos. Es el despilfarre. El desplante para no pensar en los problemones del año. Es una ingenua realidad en fiesta, parte de todos, del pueblo, de la vecindad… Eso es lo mejor, así no habrá nadie que hable mal de nosotros cuando toda esta cuestión termine.
Todavía en la cabeza me suenan los tambores, los acordes nocturnos y los ecos, los más grandes ecos de sonidos que anoche me puso el alcohol.
Muchos nos dicen, que según la iglesia, estaríamos todos condenados.
Para mí, es divertirse sanamente, al menos obligatoriamente una vez al año.
Esto es un carnaval del bueno.
Estamos en esos días en los que no nos dejamos cansar!
Que tal la cantidad de horas usadas…
No encuentro excusas para desecharlas, ni me parece caro empezar a gastarlas de nuevo.

Viajes/ Km. 09


Peleas.

Él recrudece.

Ella enmudece.

Es la típica pelea de maridos y mujeres. Las discordias de amantes en las que ninguno quiere perder, en la que todos quieren tener la razón.

Y si necesitas un discurso de desahogo échate en el campo, mira al cielo, el caer de las hojas.

Mírate caer desde el cielo hasta tus ojos, ve hasta arriba y anda desvariando, balanceándote como por las nubes.

Comprende que quizás mañana haya mejores tiempos.

Al menos eso es lo que entiende él.

Ojalá fuera tan fácil comprenderse entre dos seres.

Se siente como si siempre se robaran las bocanadas de aire.

Que las luces se dispersan… y allá a lo lejos de la calle, el punto fijo, donde señalan las perspectivas de las veredas, donde se encuentra el fondo, allá no hay objetivo.

O será que el estado del tiempo señala poca visibilidad?

Ella es una mujer, los consejos de los hombres dirían: “dejala, piensa como mujer, es mujer, es complicada, es histérica, el mundo es mas simple para nosotros”.

Ozi no encaja mucho con el perfil de histeria me parece, será que guarda una psicosis de amor dentro, de recelos ante todo quizás por mí, que soy un genio en generarlos.

Quizás sea cierto que para ella las cosas no sean tan fáciles. Pero no puedo desentenderme de lo bello de lo nuestro. No tendría sentido dejar las cosas así como así, pk son como son.

Quiero entendernos, acercarnos, encontrarnos.

Y ya dejar de pelear.

No existe en este caso una psicología capaz de ayudar a controlarnos, sobre todo cuando cada uno es lo que es, y quiere excusarse. Y Ni siquiera las palabras se entienden, uno entiende lo que quiere entender, y eso es otra cosa.

Mientras ella sigue recitando insultos, ofendiéndome con amor, yo me voy a otro mundo y pienso: qué clase de predisposición logrará negociarnos. De que manera llegaremos al pacto bilateral de nuestro mercado de ideas, de costumbres, el que todavía no nos hace entrar en conciencia.

Si, sí. Eso es. Estamos equivocados.

No me ofendas, que sino, no te creo, eso no sería amor.

Mejor callate.

Llamate al silencio.

Pensá lo que decís, lo que decimos, y lo mismo haré yo.

Antes del amor, esperábamos no estar tan confundidos como lo aparenta este estado de cosas.

Y ahora es la parte de los pucheros, del labio inferior que demuestra la pena del desencuentro.

Pero nadie quiere dejar su orgullo, para animarse a pedir perdón.

Todo suena quizás, a un simple acto fallido.

Dejemos las emociones, para eso esta la razón.

Tú respondes que en la pasión, no hay razón. Y concluyes.

Es otra forma de entender el amor.

Al fin, una sonrisa, convierte la bronca, en amor.

Fácil no?

Pero tuve que besarla para que se callara, dejara de insultarme y que se cansara de pedirme “amor”.

Entonces llego la hora de los abrazos.

Paz.

Viajes/ Km. 08

Las primeras voces de todas… (Crecer)

Quiero comunicarme por carta.

Pero tengo frío.

Y me duelen algunas partes del cuerpo que no se cuales son.

Ni se donde están.

Sigo esperando además.

Miro lo tuyo... Espero mi sonrisa.

Regálame tu sonrisa.

Entonces subrayo… Punto y aparte.

-Estimados:

A veces es tan fácil escribir manualidades, andar con zancos para tocar un poquito el techo, y dejar la tierra sin mis pies…

Eso es lo que me he propuesto ahora, escribir, y aquí estoy, imaginándome caminar poéticamente, pisando charcos sobre la lluvia de afuera.

Miro allá afuera y creo que es tan hermoso ver las nubes con amarillos mantecas, ahí arribita paseándose por sobre las montañas.

Ahora mismo las estoy mirando…

Miro como allá en el horizonte se queman los fuegos que se ensañan con nuestros recuerdos, y les llaman divulgando secretos de nosotros mismos.

Miro como por allá, a la izquierda, es pardo y a veces llueve, y que también sucumben aullidos, y hay temblores.

Miro como en la derecha se mimetizan colores de sembrados con soles que iluminan de a ratitos.

Y acá, acá para mí es un páramo.

Sentir el viento en mi frente es la sensación más perfecta, la más real. El sentirse vivo.

Creo que estos son los atardeceres que insensiblemente nos incitan a meditar.

A pensar en mi cambio… el que he sufrido, pensar en la mutación inexacta.

El crecimiento.

Durante todos estos días de viaje, se me dio por pensar en las distancias, en el mundo que se vuelve cada vez más pequeño, y se me dio por imaginármelo del tamaño de una manzana, porque así resultaría más fácil darle la vuelta y encontrarme con lo que quiero.

Por entonces pensaba que no me gustaba extrañar, ni mucho menos pensar en lo que no tenía y que lo quería ya, acá, a mi alcance… a la vuelta de la esquina.

Por esos días, cuando extrañaba, solo quería seguir rodando.

Quería seguir rodando en los campos con flores, entre pastos húmedos, acostarme a sentir el agua que caía y corría, y oír pájaros, ayudando a romper silencios que aparecían hermosos.

Por entonces descubrí como a veces la gente se hace la tonta, pero que todo mundo necesita mimos en la madrugada.

Era mamá, era papá, el perro, la mascota, la casa. Cosas que no llamaban por teléfono.

Me preguntaba repetidas veces: Qué será de mi con todo esto? Qué será?

Hasta cuando me llegó el amor, añoraba mis pasajes bellos de recuerdos, aunque no lo crean. Con Ozi, los colorinches del amor se me salían hasta por los ojos, pero de cualquier manera, estaba aquí, en este mi páramo, con la lluvia, las nubes, me sentía solo, con ella, pero solo.

Solo, porque pensaba en ustedes que se me encontraban lejos.

Antes, antes creía que era tan triste pensar en las distancias.

Antes todo esto solía ser una tristeza.

Qué será de mi con todo esto? Me preguntaba.

Pensaba que a esa tristeza la cargaría años, pero no!

De pronto… un temblor dio la inmensa nota… fue como un cambio en el ecosistema.

Yo lo noté quizás como el comienzo de nuevas moralejas para mí.

Lo sentí. Fue como ese fuego interno que se debatía a querer salir y convertir algo de esta mierda de la realidad... (Las fortalezas)

Fue lo externo lo que me incitó a la metamorfosis. El salto cualitativo. El ponerse los pantalones y empezar a caminar.

Tengo otras ideas, algo en el futuro, miro ideales.

Y ahora confieso que es ese sol el que me inspira, que toda primavera me parece un milagro de la vida... una batalla que llega a su conquista... conquista que siento arrimarse. Esa primavera es una esperanza latente... que me incrimina, para luchar y defender un ideal implícito que duerme, que se levantará del sueño largo del letargo.

Pero pienso en lo difícil…

Lo difícil que se hará caminar teniendo lo contractual, el arrastre de la sistematización del mundo, nuestras personalidades, nuestro sentimentalismo revolucionario y la mierda... el orificio por donde hay que cagar y entrar al mundo.

Es por eso que a veces... me sensibilizo al ver las proyecciones del futuro...

Pero si todo eso se cae...

Retornará de nuevo el equinoccio pasado. Y se pudrirá todo...

Esta es la fortaleza… porque se que estamos reprimidos.

Pero ya! Se acabaron esas vagas ideas del cosmos. De otoños de libertinaje. De cofradías sin escalas al miedo. Hacia lo oculto. Lo inacabado, la censura y las emociones truncas, las criminologías de vida. Ese meta-emporio. Matados a balazos, a fuerza de puños y de palos, por las ambiciones.

Cansados de las cabezas de caballos enriquecidas con uranio.

Ya no más. Es empezar por el desencantamiento del imaginario. Terminar con el vaciamiento de nuestra experiencia.

A mi no me costará mucho ser bolchevique o empresario, lo que si se, es que será un reto terrible conseguir algo mejor para todos, debido a la relatividad y todavía aun más a las grandes mierdas de este mundo.

Se trata de un esquema, de una filosofía en general, de un rumbo. Inaugurar la política del entendimiento.

Lo festejo… estoy creciendo.

Porque vamos mutando, mutando es crecer. Nos vamos haciendo más sensibles o insensibles según sea el caso. Todo es una resulta de vitaminas, de energías que potabilizan. Que después se funden y se esfuman dentro.

Nos vamos, nos vamos. Nos iremos vaya a saberse bien hacia donde. Dónde nos excusaremos con motivos de seguir mutando, cambiando radicalmente, ha de saberse si para bien o para mal. Lo veremos. Lo verán.

Es por eso que somos imaginarios, somos un momento previsto allá en el futuro, que en este preciso momento comienza a dibujarse. Como hacer rulos con la lapicera hacia el final de la hoja, nunca se sabe que ira a proyectarse pero se sigue rayando con trayecto difuso. Qué será entonces del dibujo final…

Creo que somos un rumbo poco fijo que merece discordia.

Pero nos vamos y seguimos transitando hacia la incertidumbre, forjándonos. Teniendo en cuenta esa imagen a la cual ansiamos llegar.

Vamos, vamos.

Dejémonos!

Adiós, adiós!

Viajes/ Km. 07

La composición de las heces.

Ya va, ya va… ya nos apuraron...

¡Arrivederci!

Arribamos y concluimos.

Los fantasmas de anoche ya no asustan, nos acompañan. En la realidad se nos aparecen otras cosas mucho más difíciles de sobrellevar: la promiscuidad de las relaciones impuras nos atolondran, nos invaden, nos perturban, nos atosigan atándonos nudos, apretando la soga al cuello.

Viste cuando pensabas que nunca te tocaría? Que el mundo es en realidad hermoso, bonito, color de rosa? Bueno, a veces, no. Somos hombres “falsables” por naturaleza.

Son moralidades y berrinches de los indomables del mundo. Los caprichosos, los engreídos. Los de la perfección, perfeccionistas. Los acostumbrados al aseo personal extremo. Los que se creen bonitos, los más.

No se soportan las inconciencias, las banalidades, las incongruencias y las prematuras razones, a mi entender irracionales.

No es con uno mismo, sino con lo que se gesta en los demás, en sus mentes, en sus ideas. Si dios siempre esta allá, en una distancia que no existe, entonces ya dejen de hacerse los moralistas, los que dan el ejemplo, la idea de perfección a seguir.

Pero Oh! La paradoja ¡que perfección!

Ustedes deberían dejar de fatigarse tanto, pues dejar de pensar tanto en la vida ajena, y comenzar la vida propia. La que consideran la más sana, mucho más inmune de lo que es aquella que señalan con el dedo. ¿O no será acaso que sus vidas están acabadas? ¿No tienen ya otro sentido? ¿Por eso molestan? ¿Por eso critican al pasar? ¿Por eso mienten y perturban? ¿O se creen que son el ejemplo del altruismo? ¡La buena bondad! ¿Esta es la manera de pensar al otro? ¿Y la empatía, dónde, dónde esta? No me hagas reír que me siento a llorar.

¡Lo que confirman ahora como verdad o mentira, háganlo cierto o incierto! Para ustedes, a ustedes mismos que si les importa hacer o deshacer vidas…

Yo me doy cuenta, sí: se que hay un batallón de mal vivientes persecutores, acostumbrados al desamor, al desencuentro. Tengo un batallón de ofuscadores detrás mió, que me subyugan. Me hacen sentir mal y revierten mis sistemas de energías de lo positivo al infinito negativo nefasto, quizás sin cargas, dejando mi voluntad por el piso.

Malditos, malditos sean.

Malditas, malditas podredumbres. No son siquiera el ejemplo de nada.

¿Viste que pensar en fantasmas no asustaba! Viste?

¿Viste que la gente de verdad asusta acá?

Déjelo usted a dios allá, déjelo tranquilo, vaya a saber si él sería tan cristiano como estos cristianos de por acá. Yo creo que Él sería el menos cristiano de todos.

¿Por qué tanta fantasía? ¿Por qué? Si nosotros no le hacemos mal a nadie. Estamos de paso. ¿Los viejos no entienden a la juventud a caso?

Yo pensaba que darían más problema los pueblos originarios. Ellos no, no nos prejuzgaron.

Ya lo decía Einstein: “es más fácil destruir un átomo que acabar con un prejuicio”.

Creo que en sí un prejuicio no es malo, es como la primera impresión, que esta siempre, que no puede negarse. Es la mismísima relatividad del prejuicio, que no tiene la culpa de ser bueno o malo, porque no es ni una ni otra cosa. Sino que es la proyección que hacemos del prejuicio en las otras personas. Es el bagaje personal propio de cada uno, de la tradición que arrastra. El problema se da cuando se produce el choque, no el entendimiento.

Pienso que el milagro de la vida ocurre cuando la gente, en vez de negarse, promueve un encuentro.

Igual, siempre creímos que en todo lugar había alguien, alguien que no tuviera nada que hacer o des-hacer del mundo, para el mundo, que estuviera como ahora de profesión cagador, ocupado en cagarte el viaje.

He aquí, el mito se convierte en realidad.

Gente de mierda. Como siempre, en todos lados.

Y este no es mi prejuicio.

Viajes/ Km. 06


El cuco.


Pensábamos en fantasmas y les llamábamos.

Algunos de nosotros juraban que existían. Algunos de nosotros no sabíamos si nosotros existíamos. Yo creo que teniendo miedo es más fácil asustarse.

Me levanté de la cama para apagar la luz, ya casi moría de cansancio.

Entonces, todo oscuro, hasta que mis ojos se acomodaron. Y ahora sí, hay penumbra y hasta da miedo mirar hacia la ventana, a través de las cortinas que hacen difusa cualquier figura que se perfile pasando detrás del vidrio.

Me propongo dormir, y entre tanta oscuridad casi no encontraba la cama. Me tapé hasta las orejas, podía sentir mi taquicardia, y como el golpeteo del corazón, afortunadamente el mío, sacudía todo el espacio de la cama.

Recordé la cena, en la que estuve charlando con algunos dragones. Contaban que solían tener miedos nocturnos. Lo casual era que todos alguna vez habían sido molestados por las típicas almas del pueblo. Las animas del pueblo.

Me decían que historias como esas abundaban en el país, que todo era común, normal: los magos, la magia, las brujas, los atados, la muerte, dios, el diablo, familiares de antaño que se aparecían ofreciendo visitas sorpresivas, puertas que se abren, cortinas que se cierran, sí, exactamente así, así como las de mi cuarto…

Yo ya no me siento seguro en ningún lado. A veces hasta suelo desconfiar de los espejos, de cualquier pequeño reflejo de mi alma que me devuelva algo más que solo yo, que descubra al lado mío algún anima o pequeño extraño dragón a la par mía, de sola existencia en el espejo.

Un surrealismo en vida. Un pueblo de mierda, que espanta viajeros con fantasmas en vida. Tan vivos a todo rato, y no solo de noche. Tan vivos como vos o como yo. Cosas que no se distinguen: ser vivo, ser muerto. Al menos intentar esos estados…

Intento dormir, pero sigo pensando en los lobos que roban los sueños, y en mi corazón que ya hace temblar toda la cama y ahora… ahora yo invento mi propio miedo.

Mi voz, mi eco de poco creyente le grita a Dios y encomienda mi alma a los santos, por si acaso no quede atrapada en algún pantano o desierto de almas en pena.

Ironías, ironías de la vida… Desquicios.

Es estar desubicado, es por dormir solo! Es pk hice algo malo en vida y ahora lo estaré pagando.

No, no, no amigo… los que rondan acá joden la vida a cualquiera, al que le toca le toca, esa es la verdadera suerte. No elegís, nunca elegirás esto. Te eligen, te escogen, ellos saben.

Escucha, no escuchas? Están silbándonos… cállate y apretá fuerte las sabanas.

Me silban… es un recorrer de energías mi cuerpo.

Escuchas? Caminan por sobre el techo, están tirando cosas, quizás tendiendo la ropa.

Hay muñecos, muñecos nocturnos, están jugando para parecerse niños, vaya a saber pk razón.

Mi cama sigue temblando, yo creo ver cosas detrás de mis ojos, temo abrirlos, temo cerrarlos.

Ya siento como los locos se sientan en la punta de la cama. El colchón se hunde, encojo mis piernas, ya no se si es el frío o es el miedo.

Temo gritar y que nadie acuda a mi llamado de poca hombría, no confío en lo que haya debajo de la cama.

Las bestias, las bestias del onírico me roban los sueños. Los endiablados desaparecidos.

Pido auxilio a las personas que amo, pero no quiero despertar a la gente de la casa.

El aire de la habitación se vuelve impuro, respirar se vuelve difícil, se respira cada vez más rápido.

Ya tengo miedo de tener problemas de vejiga y mojar todas las sabanas, adornando este festival de cosas del ensueño, que se burlan de mí, de cualquiera de nosotros.

Sé que los locos están ahí, observándome, queriendo arroparme.

No quiero ni moverme, pero esta posición fetal ya comienza a darme calambres.

Siento la respiración de algo más. Ya deseo auto convencerme de que es la mía.

A mi suerte, la puerta del baño sigue en su sitio, cerrada, y ningún espectro o cosa maléfica se ha atrevido pasearse por el patio interno de la casa. Ya he abierto de nuevo los ojos en busca de algo que de validez lógica a mi locura, que justifique mi delirio. Pienso que me convertiré en uno de ellos, y analizo las probabilidades de que algún muerto vivo se lleve mi alma.

Pobre de mi que nunca quise creer en estas cosas!

Ahora a donde están las brujas? Quiero que me recuperen el sueño.

Donde están las animas, el diablo o los locos del sendero? Donde? Donde están los cadáveres del cementerio?

Ahora ya no late, el respiro se vuelve brisa, deseo conversar con ellos, pero ninguno aparece, las luces ya no son luces, lo oscuro no es oscuro, y lo negro me hunde y me voy, me voy y ya no regreso, ya no hay nada, ya no pienso…

Viajes/ Km. 05


Un pueblo viejo y un ombligo del mundo.

Yo puse la fecha, ella fue perfeccionista para determinar las horas. Los tiempos, que con ella, no se me van jamás.

Yo quisiera no irme jamás. Mucho menos de aquí, mi hogar en el mundo.

Dónde se levantaran las próximas armas de la discordia? Dónde?

Dónde comenzaremos a renacer?

Nuestra tan ansiada cosa… Nuestra mirada con nuestros propios dioses.

Esas cabezas labradas…

Esas calabazas caseras…

Amores en desagravio…

Sin paz. Sin odio.

Esa es la sensación que despierta.

Hay una depresión gigantesca. Las puntas más altas, casi todas, son tapadas por las nubes. Hay sembrados, sembrados de maíz y una autopista natural de agua… ahí donde el río es un carril vía expresa, sin límites de velocidad, es esa autopista que con voracidad lleva árboles y rocas.

El tren va a una velocidad armoniosa.

Los canales de agua son una serenidad que inquieta.

Y! Ya ves como la naturaleza tiene su propio sistema de tránsito para llevar cosas?

Plantas, plantitas.

Animales, animalarios. Todos que yacen en paz. Es el lugar de hacer las paces. Es una tierra amalgama de enigmas y misterios vivos.

Dan ganas de llorar semejante grandeza.

Cerros, cerritos, altos, altísimos. Comarcas, parajes y caseríos.

Enormes bloques de piedra. Parece que encender amor es poco.

Esto es una mixtura de preguntas y respuestas.

Y a lo lejos se ve que va un camino oblicuo, transversal al mundo, inimaginado, incierto, impensado.

Visible? Sí, quizás más de 100 veces. Más de 100 veces de palabritas en quechua.

María le dijo al guía: “esto no es obra del hombre, es obra de los incas”. Y las estrellas sulfuraron, los ríos trajeron vida y sobre todo sueños.

Lástima que solo ellos, los no hombres, los incas, saben de veras la verdadera historia y el verdadero pk de las cosas.

Nosotros solo las inventamos y por supuesto las redescubrimos al diseñar nuevas leyendas y nuevos mitos.

Su tierra de no hombres ahora es de nosotros, de otros y ya no mas de ellos.

Pero los no hombres quedaron vivos ahí, en sus obras maestras. En la plenitud de sus magnificencias. Para que nosotros indaguemos sobre ellas, buscando algún misterio perdido de la plena vida. De la armonía, de la naturaleza.

Ahora mismísimo creo verlos sobre las rocas, sobre cerros…

Quizás ellos, los no hombres, inventaron el mundo, el suyo, el que ahora es nuestro, quizás inventaron los dioses, las nubecitas, y también quizás alguno que otro sol.

Nosotros, aún boquiabiertos, estamos a la espera de la inmensidad del mundo.

A la espera de la cima en las alturas del cielo. Pudiendo más allá de ver, del disfrute, de encontrar formas que divagan en el aire, ahora podemos tocar las nubes.

Yo creo que es mágico, que es para llorar.

Café de cebada, una cumbre en lo alto.

Mañana no sabremos si podremos volver. Pero no importa, a mí siempre me gustaron las aventuras.

Viajes/ Km. 04


Direcciones…

Portarse mal, pero hacerla bien. Esa era la consigna…


Encontrémonos a mitad de cuadra. A mirar la boca calle…

Hacia dónde nos vamos?

Para que punto cardinal sería provechoso disparar?

O esto sería algo así como un disparate?

Pk ahora nos encontramos parados, mirando nomás. Sin decidir.

Decidís vos o decido yo? Dame tu honor, o haz el honor mío.

Hay lugares en donde el sol nace desde la tierra, desde abajo.

Hay ropa que no entra en el placard, y que ahí va, tirada por el suelo. Desparramada por departamentos. Por nuestros destinos.

El universo no entiende las negatividades. Dejemos de pensar tanto. Miremos en positivo, sino nos quedaremos. Vamos! Vamos ya!

Sigamos, no me importa el rumbo. Es más lindo improvisar, sale mejor, la vida te tomará más por sorpresa.

Nadie se fió de lo mismo. De lo que ocurriría después. Decidir fue una histeria. Ozi es media histeria y medio amor, sino no nos acompañaríamos.

Pero al final partimos… y ya, después de lo mágico del viaje, de tanto sexo, de tanto andar, llegaríamos a nuestro hogar en el mundo…



enlaces
Varios Literatura

Saracatonga music!


Tambien escribo acá!

Mi foto
Ellos y nosotros... Enamorados de la vida... Pero como todo amor lleva a la locura... Locos enamorados entonces, para así ser felices jugando en una bohemia imparable... Y así, viviendo, aprehender la vida misma Buena suerte revivir recuerdos del nacer ayer en un encuentro que ahora es cercano...

Seguidores

Comenta- Carajo!

Esbozos es Argentino

Creative Commons License
Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Obras Derivadas 2.5 Argentina. esbozosderutina.blogspot.com Derechos reservados de autoría!